Maria-Pia Negro Chin

Maria-Pia Negro Chin

¿Qué nos pueden enseñar 75 adolescentes de todo el mundo sobre “el encuentro”?

A principios de Julio, jóvenes cristianos, judíos y musulmanes de diferentes países se reunieron en la Universidad Hebrea de Jerusalén para “construir la paz a través de una cultura de encuentro”.

Los estudiantes —  provenientes de Israel, Palestina, México, Argentina, Brasil, Kenia, Burundi, Congo y España — compartieron sus experiencias y se conectaron a través de la música, la poesía, el deporte y la tecnología.

La cumbre educativa fue organizada en parte por Scholas Occurrentes, una organización inicialmente formada en Argentina que promueve la educación, las artes y los deportes para crear una cultura de encuentro por la paz. Su nombre significa “encuentro escolar” en latín.

El papa Francisco ha dicho que la fe es un encuentro con Cristo y debemos imitar a Jesús al encontrarnos con otros. El Trabajador Católico de Houston escribió, “El discípulo encuentra a su prójimo como la respuesta al haber tenido primero un encuentro con Cristo”.

Para encontrar a otros, debemos salir de nosotros mismos, lo que es exactamente lo que hicieron los jóvenes durante su cumbre de cuatro días en Jerusalén.

Según el sitio web de Scholas, los jóvenes compartieron que a menudo pueden estar tan concentrados en sus propios problemas que ni siquiera son conscientes de los problemas que afectan otras personas en otras partes del mundo. Por lo tanto, conocer a compañeros que podían compartir sus historias fue revelador.

Niri Boasson, de 16 años, de Israel, le dijo a Scholas que ganó una nueva perspectiva. “Yo pensaba que Israel tenía los peores problemas con el conflicto entre israelíes y palestinos, pero descubrí que en Congo hay una guerra civil”, dijo.

“Nunca supe lo ciega que estaba sobre estos problemas y lugares”, dijo Adan Othman-Cabat, de 18 años de Palestina. “Le recomendaría esta experiencia (de encuentro y diálogo) a cualquier ser humano”.

A lo largo de la cumbre, también trabajaron en ideas para promover una cultura de encuentro que condujera a la paz y la comprensión. Una de las ideas era adecuar y facilitar un autobús para llevar a jóvenes israelíes y palestinos a practicar deportes juntos, y otra idea era crear una aplicación digital (app) para conectar a estudiantes de todo el mundo para romper estereotipos.

Al final de la cumbre, el papa envió un video a los jóvenes que celebraban sus experiencias en Jerusalén. Dijo que el encuentro tuvo lugar una vez que estaban abiertos a la vida y unos a otros. “Hay tantas historias como personas, pero la vida es una”, dijo el papa. “Ustedes mismos, desde sus diferencias, han alcanzado (la) unidad”.

Crear una cultura de encuentro también significa construir relaciones con otros. Los adolescentes de Schola también crearon un mural que representa sus sueños, pasiones, dudas y temores. Cada estudiante tomó un pedazo del mural con ellos como un recordatorio de que están unidos por el mismo sueño y objetivo: alcanzar la paz.

En un mundo que tiene miedo de lo que es diferente y las barreras se construyen a partir del miedo, un verdadero encuentro es muy necesario, añadió el papa. “En las personas podemos unirnos valorando la diversidad de culturas para alcanzar, no la uniformidad, no, sino la armonía”, dijo.

Al compartir con los demás y realmente conocer sus historias, “nos encontramos”. ¿Cómo puedes encontrar a otros en tu vida? Tú también puedes enseñar al mundo sobre el encuentro.