Maria-Pia Negro Chin

Cada nuevo año escolar es una oportunidad para un nuevo comienzo. Es emocionante, pero a medida que las semanas pasan, podemos recaer en malos hábitos. Hay maneras de mantener su intenciones de tener éxito a pesar de nuevos (y viejos) desafíos.

Estos son algunos consejos para el nuevo año académico:

Priorice su salud física, mental y espiritual.

— Duerma lo suficiente. Dormir más de seis horas permite el desarrollo del cerebro (que continua hasta los 25 o los 30 años). Un horario regular de sueño también le ayuda a retener el conocimiento y tomar decisiones más saludables.

— Trate a su mente y cuerpo como si le fueran a durar los próximos 100 años. No comprometa el tiempo para hacer ejercicios, comer una comida saludable, meditar y orar.

— Aprenda cómo hacerle frente a situaciones como el cambio o el rechazo. Aprenda qué recursos están disponibles para ayudarle a lidiar con el estrés y la ansiedad. Nunca tenga miedo de pedir ayuda.

— Participe en su comunidad escolar con clubes, deportes y voluntariado. Salga de su zona de confort y trate cosas nuevas. Pero, recuerde, exceso de compromisos no es una virtud. Haga las cosas que tanto energizan y benefician a otros.

— No tenga miedo de cometer errores. Los errores no lo definen a usted, pero necesita aprender de ellos.

— Enfóquese en el panorama general. No pierda tiempo y energía haciendo hincapié en las cosas que no importarán en cinco años.

— Cuide su alma. (¡Está destinada a durar para la eternidad!) Reciba los sacramentos tan a menudo como sea posible y trate de tener un tiempo silencioso para hablar con Dios. Ore por los demás, especialmente aquellos por los que no tiene ganas de orar. Probablemente lo necesitan más.

Elabore una estrategia de estudio para aprender mejor.

— Escriba una lista de objetivos específicos. Tenga una agenda para organizar los pasos a seguir; aprenda el sílabo de sus cursos. Mantenga su área de estudio ordenada, con buena iluminación y pocas distracciones.

— Evite la desidia. Sea proactivo, descomponga una gran tarea en los más pequeños, cree un calendario y aborde la tarea más difícil en primer lugar.

— Conozca qué tipo de estudiante es usted (auditivo, visual o cinestésico). Esto le ayudará a desarrollar hábitos de estudio que resultarán en mejores calificaciones y le transformará en un estudiante de por vida.

— Pruebe el método Pomodoro para estudiar. Esta técnica de finales de los ochenta consiste en trabajar durante periodos de 25 minutos, mientras se toma una pausa de cinco minutos para estirar las piernas. Cada tercer descanso es de 20 minutos.

— Comprenda el por qué de lo que está estudiando; hará que recordar los hechos más fácil.

Fortalezca las relaciones positivas.

— Sea usted mismo. Usted obtendrá más respeto de los demás por ser un individuo. No intercambie sus valores por la aprobación y el amor de los demás. (No se involucre en comportamientos arriesgados o ilegales o perjudique a otros, por ejemplo.) Está bien dejar ir una amistad o una relación que se está volviendo tóxica.

— Explore más allá de su grupo regular. Los mejores amigos pueden venir a través de circunstancias inesperadas.

— Tenga en cuenta que cada persona merece ser tratada con respeto. Cuando dude, recuerde los dos primeros Mandamientos.

— Defienda lo que es correcto, especialmente cuando necesite defender la dignidad de los demás.

— Ignore los rumores. Si usted tiene la tentación de contribuir al chisme, pida la intercesión de San Juan Berchmans, a quien, después de luchar contra la envidia, Dios le ayudó a decir siempre algo agradable sobre todo el mundo.

— Sea un pensador crítico. Y no persiga lo que todo el mundo encuentra “brillante”. Tómese el tiempo para educarse acerca de los acontecimientos históricos y de actualidad, para que otros no lo influencien con una versión sesgada y/o parcializada. Invierta tiempo para convertirse en la persona que Dios quiere que sea — la mejor versión de usted mismo.

Haga lo mejor que pueda y pida a Dios que le guie este año. Una cosa más, el día de la graduación vendrá más rápido de lo que piensa. Disfrute del regalo del hoy.