El arzobispo Wilton D. Gregory habla durante una conferencia de prensa en el centro pastoral de la Arquidiócesis de Washington el 4 de abril de 2019, después de que el papa Francisco lo nombró para tomar control de la arquidiócesis. El arzobispo Gregory había sido líder de la arquidiócesis de Atlanta desde 2005. (Foto CNS-Bob Roller)

WASHINGTON (CNS) — El arzobispo Wilton D. Gregory, a punto de convertirse en el nuevo líder de la Arquidiócesis de Washington, prometió servir en su nuevo puesto con verdad, amor y sensibilidad en una región que reconoció estar experimentando “inestabilidad e indignación” generadas por el escándalo del ex cardenal Theodore E. McCarrick de Washington y el escándalo de abuso sexual de la iglesia.

“Quiero ofrecerles esperanza. Reconstruiré su confianza”, dijo el arzobispo Gregory durante una conferencia de prensa el 4 de abril. “No puedo deshacer lo que ocurrió en el pasado, pero sinceramente creo que juntos no nos limitaremos a abordar los momentos en que no hemos estado a la altura o fallamos totalmente, pero seguiremos el modelo de toda la vida y enseñanza de nuestro Señor Jesucristo y recobraremos el futuro para nuestras familias, para aquellos que nos seguirán. Esa es mi más grande … mi única aspiración”.

El arzobispo Gregory fue presentado ante un grupo de periodistas reunidos para el anuncio en el centro pastoral de la Arquidiócesis de Washington en Hyattsville, Maryland, por el cardenal Donald W. Wuerl.

El papa Francisco aceptó la renuncia del cardenal Wuerl como arzobispo de Washington en octubre, luego de que fue presionado a renunciar a raíz de un informe de un gran jurado del 14 de agosto del 2018 — detallando acusaciones de abuso sexual en seis diócesis de Pensilvania — el cual evidenció un variado historial de cómo manejó algunos de los casos cuando fue obispo en Pittsburgh de 1988 al 2006.

El cardenal Wuerl también enfrentó recientemente preguntas sobre lo qué sabía, y cuándo lo supo, sobre acusaciones relacionadas a McCarrick, quien fue apartado de su estado clerical por parte de funcionarios del Vaticano el 16 de febrero, después de meses de acusaciones de que él pudo haber acosado sexualmente a menores y abusado de seminaristas en varias ocasiones y lugares en sus 60 años de sacerdocio.

El cardenal Wuerl continúa como administrador apostólico de la arquidiócesis hasta una Misa de instalación prevista para el 21 de mayo donde el puesto pasará al arzobispo Gregory, quien se refirió a él muy amablemente pese a que reconoció algunas insuficiencias.

“Es difícil incorporarse a una situación donde hay inestabilidad e indignación”, dijo el arzobispo Gregory. “Conozco a Donald Wuerl desde hace más de 40 años. Es un caballero. Trabaja fuertemente por la iglesia. Ha reconocido que cometió errores, lo cual demuestra la integridad de un hombre. Si yo puedo aclarar algo, en respuesta a algunos de los errores que ha reconocido y por los que ha pedido perdón, lo haré”.

Cuando comience su gestión en Washington, luego de un periodo de 14 años en Atlanta, el arzobispo Gregory dijo que desea pasar tiempo conociendo “el terreno”.

“En el futuro próximo, no voy a pasar mucho tiempo en el despacho”, dijo. “Tengo que estar en las parroquias, tengo que reunirme con mis sacerdotes. ¿Por qué? Porque no puedo ser su arzobispo si no les doy una oportunidad para que me digan lo que sienten en su corazón, para que me conozcan y establecer un vínculo”.

Afirmó que desea comunicarles a ellos su apoyo, afecto y sus ganas de trabajar por los católicos de la región. Reconoció que Washington, como la sede del poder político del país, puede requerir conocimiento de política por parte de su arzobispo.

“A mi modo de ver, este nombramiento es para ser pastor de la Arquidiócesis de Washington, no fui electo para el Congreso, así que tengo la intención de hablar y fomentar la enseñanza doctrinal y moral de la iglesia — que es parte del trabajo –, pero creo que mi involucramiento con la maquinaria política que opera aquí debe reflejarse a través de ese prisma”, dijo. “Estoy aquí como pastor. El pastor debe pronunciarse sobre aquello que está cimentado en el Evangelio, pero no voy a estar en las mesas de negociación. Ese no es mi lugar. Mi lugar está en las bancas de la iglesia con mi feligresía”.

El arzobispo Gregory, 71, quien se convertirá en el primer arzobispo afroamericano de la arquidiócesis, respondió a preguntas sobre el líder de los derechos civiles Martin Luther King Jr., sobre cómo él manejará la insatisfacción de los católicos en la región, sobre convertirse en católico, y el clericalismo y su rol en el escándalo de abuso sexual. Sobre ese tema, se refirió a consejos que había recibido de un sacerdote antes de irse a estudiar a Roma.

El sacerdote le dijo que si iba a Roma, enfrentaría tres tentaciones.

“Enfrentarás la tentación del engrandecimiento personal, la tentación del placer y la tentación del poder”, recordó el arzobispo Gregory. “Y dijo que la más dañina y seductiva tentación es la del poder. Creo que mucho de lo que estamos enfrentando ahora se debe a un uso indebido del poder, un abuso de poder, del poder clerical. El poder que fue (usado) en demasiados casos para dominar y destruir vidas”.

En algunos casos, el clericalismo se manifiesta dentro del episcopado no llamándole la atención el uno al otro cuando errores se cometen, dijo.

“Creo que este momento ha mostrado la imprudencia de esa visión de administración episcopal y colegialidad episcopal”, dijo.

Y mientras “las respuestas estructurales y técnicas” son necesarias para combatir el escándalo de los abusos que la iglesia está encarando, “ellas por sí solas nunca sanarán el corazón de nuestro pueblo”, destacó.

En la Arquidiócesis de Washington, la cual dijo que era “la casa de los pobres y los poderosos”, él prometió transparencia y verdad, y dijo que un momento cuando la gente siente que la iglesia le ha dado al pueblo de Dios muchas razones para irse, “yo quiero darles unas cuantas razones para quedarse”.

“Quiero asegurarle a la gente que seré honesto”, dijo. “Soy un ser humano sencillo y he de reconocer aquellas cosas que simplemente no puedo manejar perfectamente o en absoluto, pero siempre he de decirles la verdad. Y eso ha sido el asunto aquí. Tengo que decirles la verdad y lo haré”.
Reconstruir la confianza durante un momento plagado de retos a lo largo de la iglesia, no es tarea fácil, dijo, pero agregó que él confiaría en la gracia de Dios para hacerlo.

“Cuando mi servicio a ustedes haya terminado, sabrán que vine a servirles con amor, verdad y ternura en el nombre del Señor Jesús”, señaló.

El cronista de la Iglesia Católica, Rocco Palmo, quien escribe el blog popular “Whispers in the Loggia” (Rumores en la Galería) estaba sentado en el área de prensa para el anuncio. Dijo que el arzobispo Gregory era “el sanador-en-jefe” y una presencia tranquila quien serviría bien en medio de las aguas tempestuosas de Washington.

El día del anuncio, la hermana Patricia Chappell, directora ejecutiva de Pax Christi USA con sede en Washington, quien ha trabajado con el arzobispo Gregory en varias iniciativas, dijo que “hoy hay buenas noticias”.

“Estamos llenos de alegría”, agregó en una entrevista telefónica con Catholic News Service.

La hermana Chappell, de la congregación de las Hermanas de Notre Dame de Namur, dijo que el nuevo arzobispo se ve dedicado a la comunicación trasparente y la rendición de cuentas, “tengo esperanza de que podamos superar esto”.

“Le damos la bienvenida y lo felicitamos”, agregó. “Nuestras oraciones y apoyo están con él para traer reconciliación y sanación a una iglesia profundamente herida”, puntualizó.