Archbishop Charles Chaput, O.F.M. Cap.

La falta de una educación de calidad es un problema crónico para las personas en la pobreza, lo que limita seriamente su futuro. Una vez atrapados en la pobreza, es muy difícil para alguien escapar debido a la falta de habilidades necesarias para asegurar y mantener un empleo.

Esto hace de la educación  un asunto importante para los políticos en Pensilvania, incluyendo nuestra área metropolitana. Aunque Filadelfia tiene unas de las mejores escuelas en el estado, desafortunadamente también tenemos algunas de las más problemáticas.

A pesar de los esfuerzos de muchos maestros y administradores excelentes, muchas escuelas públicas del Distrito de Filadelfia están en la lista de los entornos de aprendizaje más desafiantes del estado. Los niños que asisten a estas escuelas son abrumadoramente pobres y provienen de las minorías; las posibilidades de que ellos encuentren una manera de salir de la pobreza a medida que crecen son mínimas.

La enseñanza social católica está basada en un compromiso con los pobres. Pocas cosas son más importantes para las personas en situación de pobreza que garantizar la educación de sus hijos como una vía hacia una vida mejor. Si el futuro de Filadelfia y Pensilvania depende de un público educado, productivo — y obviamente lo es –entonces proporcionar todos los medios para garantizar un sistema de buena educación se convierte en una cuestión de justicia. Los legisladores prudentes de los dos-partidos principales han entendido esto por años; ellos necesitan sentir nuestro apoyo por medio de nuestro voto y durante su servicio público.

El punto es este: La financiación adecuada para las escuelas públicas es claramente importante; pero la experiencia ya ha demostrado que ésta no puede ser la única estrategia porque no funciona para muchos de los estudiantes que más urgentemente necesitan una buena educación. Por lo tanto es vital que nuestros funcionarios elegidos sirvan las necesidades educativas de los pobres apoyando también la opción de seleccionar la escuela.

En los últimos años, gracias en gran medida a los esfuerzos bipartidistas encabezados por el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Turzai, los  programas educativos  de crédito de impuestos, Commonwealth’s Educational Improvement Tax Credit (EITC — sus siglas en inglés) Opportunity Scholarship Tax Credit (OSTC — sus siglas en inglés) han hecho disponibles decenas de millones de dólares para la opción de seleccionar la escuela en la educación. Estos programas especiales representan apenas la mitad de un 1 por ciento del total del gasto estatal y local de Pensilvania y el gasto local en la educación pública, pero han hecho una enorme diferencia en las vidas de decenas de miles de familias.

Estos esfuerzos de crédito de impuestos financian organizaciones de becas que permiten a los estudiantes asistir a buenas escuelas de su elección, incluyendo aquellos que están más necesitados. Las escuelas católica y otras escuelas no gubernamentales se benefician de estos programas, pero sólo indirectamente y sólo porque los padres y estudiantes las eligen libremente debido a su calidad. También es importante tener en cuenta que muchos de los estudiantes en nuestras escuelas católicas del centro de la ciudad que se benefician de los programas EITC y OSTC no son católicos. Nuestras escuelas les dan la bienvenida como parte de nuestro compromiso del Evangelio por el bien común.

El apoyo público para el EITC y OSTC es clave para asegurar que estos programas valiosos, que benefician a muchas familias pobres, continúen y crezcan. Como el presidente de la Cámara Turzai, recientemente señaló:

«Los logros pasados han permitido al programa de Pensilvania seguir siendo líder nacional en muchos aspectos, pero estamos en riesgo de caer detrás de otros estados, más proactivos — especialmente aquellos que han establecido incrementos automáticos; con este tipo de provisión, la asignación de presupuesto para un programa de becas de crédito de impuestos crece cada año hasta que satisface la demanda. Para ello, he presentado el Proyecto de Ley 800 (House Bill 800), que garantizará que sigamos ofreciendo a nuestros hijos el mayor acceso a la opción de seleccionar la escuela en el país.»

Si se convierte en ley, HB 800 dramáticamente aumentará la financiación de EITC, establecerá un aumento anual automático para la financiación, y ampliará el número de familias y estudiantes elegibles para el programa.  HB 800 no es simplemente una «buena idea» es un gran servicio a los jóvenes y las familias de nuestro estado.  Merece el apoyo de la comunidad católica aquí en Filadelfia y a través del estado.

Por favor, póngase en contacto con su representante y senador de su estado esta semana y háganles saber que usted apoya 800 HB como una cuestión de principios en nombre de las familias, los estudiantes y especialmente de los pobres.

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Vea este enlace para contactar a sus funcionarios electos por teléfono o correo electrónico.