Un grupo de turistas estadounidenses caminan en una calle en Havana, el 5 de junio, 2019. Días después de que la administración del Presidente Donald Trump anunció que estaba imponiendo nuevas restricciones para viajes de Estados Unidos a Cuba, un arzobispo de Estados Unidos criticó la política y dijo que la transformación de la isla y la existencia de la iglesia en Cuba depende del contacto de afuera.. (CNS photo/Alexandre Meneghini, Reuters)

WASHINGTON (CNS) — Días después de que la administración del Presidente Donald Trump anunció que estaba imponiendo nuevas restricciones para viajes de Estados Unidos a Cuba, un arzobispo de Estados Unidos criticó la política y dijo que la transformación de la isla y la existencia de la iglesia en Cuba depende del contacto de afuera.

“Un medio siglo de aislamiento rígido ha consolidado una sola cosa: las mismas estructuras políticas que la política del Gobierno de los Estados Unidos busca cambiar”, dijo el arzobispo Timothy P. Broglio, de la Arquidiócesis de los Servicios Militares en Washington, y presidente del comité de Justicia y Paz Internacional de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB).

Los obispos de Estados Unidos tienen la preocupación de que el bloqueo contra Cuba contrarresta el desarrollo de la sociedad civil en la isla, dijo el arzobispo en una declaración el 6 de junio.

La declaración del arzobispo Broglio se publicó dos días después de que el gobierno de Trump anunció el 4 de junio que estaba poniendo paro a viajes educacionales y culturales a la isla que ponen a los estadounidenses en contacto con la ciudadanía y la cultura cubana. En singlés se le llama “people to people travel” o viajes “gente a gente”.

Las restricciones para la licencia “people to people” para viajar a la isla es una de varias maneras de visitar, pero por el momento no parece que afecte viajes de naturaleza religiosa que usan a menudo miembros de la Iglesia Católica de los Estados Unidos para ir a Cuba.

La propia existencia “de la iglesia en Cuba depende de la libertad de los viajes religiosos y las donaciones del extranjero”, dijo el arzobispo.

“Gracias a la generosidad de los católicos estadounidenses, por decadas, la USCCB ha apoyado el trabajo de la iglesia en Cuba, brindándole asistencia financiera y pastoral”, dijo. “La Santa Sede y la USCCB han sostenido durante mucho tiempo que la clave de la transformación de Cuba no depende del aislamiento, sino de un mayor intercambio cultural entre las personas amantes de la libertad en la isla y en los Estados Unidos”.

El arzobispo Broglio también insistió en mantener la licencia para hacer viajes religiosos a la isla y asegurar que todavía se pueda enviar donaciones religiosas a la iglesia en Cuba desde el extranjero.