Hosffman Ospino

Hosffman Ospino

El catolicismo en los Estados Unidos y la experiencia hispana durante la segunda década del siglo 21 van prácticamente de la mano. ¿La evidencia? Bueno, sólo basta con mirar alrededor a las familias que van a misa en nuestras parroquias, los niños que son bautizados y reciben la primera Comunión, los rostros de los jóvenes católicos hoy en día, y los varios ritmos que dan vida a las celebraciones litúrgicas en nuestras comunidades, entre otros signos.

En miles de comunidades de fe, estos rostros y expresiones son hispanos. Todo esto sin mencionar el uso constante del idioma español en los asuntos diarios de la iglesia. En muchas partes del país el catolicismo es de facto una realidad bilingüe: inglés y español.

La presencia hispana es más acentuada en algunas partes del país, como en el caso del Sur y del Oeste. Es imposible ignorar esta presencia en casi todos los ambientes urbanos de nuestra extensa geografía. Tomemos por ejemplo las 10 ciudades más pobladas del país (en este orden): Nueva York, Los Ángeles, Chicago, Houston, Filadelfia, Phoenix, San Antonio, San Diego, Dallas y San José, California. En casi todas ellas, la mayoría de los católicos son hispanos.

Mucho ha cambiado demográfica y culturalmente en cuanto al catolicismo estadounidense durante las últimas cinco décadas. Al centro de estas transformaciones está la presencia hispana, tanto inmigrante como nativa, la cual crece vertiginosamente. Junto con inmigrantes y católicos estadounidenses de otras razas y etnicidades, los hispanos estamos escribiendo un capítulo nuevo y emocionante en la historia de lo que significa ser “americano” y “católico”.

Para cerca de la mitad de los católicos estadounidenses, ser hispano y católico no es algo nuevo: ¡Es lo que somos! Se trata de nuestras perspectivas y tradiciones culturales, los idiomas que hablamos y las muchas maneras como experimentamos el misterio de Jesucristo como hispanos. Vemos el mundo y nuestra fe desde una perspectiva católica hispana.

Para el resto de los católicos en los Estados Unidos, la presencia hispana es una invitación a afirmar maneras tradicionales y más recientes de vivir la fe mientras que acogen a sus hermanas y hermanos hispanos caminando juntos, construyendo comunidades vivas, familias fieles y una sociedad más firme arraigada en los valores del Evangelio.

Con estas realidades en mente, durante los próximos cuatro años, desde enero del 2017 hasta diciembre del 2020, la Iglesia Católica en los Estados Unidos se ha embarcado en una experiencia eclesial fascinante: el Quinto Encuentro Nacional de Pastoral Hispana/Latina (o V Encuentro). Este es un proceso de varios años de reflexión, evangelización y consulta que busca involucrar a cerca de 8 millones de católicos en más de 5.000 parroquias y casi todas las diócesis del país.

El V Encuentro tiene una doble meta: discernir formas en las que la iglesia pueda responder mejor a la presencia de los Hispanos/Latinos, y potenciar maneras en que los Hispanos/Latinos respondamos como iglesia al llamado a una nueva evangelización. Aunque el énfasis es en los católicos hispanos, considerando el tamaño de esta población y su impacto en miles de comunidades de fe en todo el país, todos los católicos estadounidenses están invitados a ser parte del proceso del V Encuentro.

El mismo papa Francisco ha reconocido la importancia y el potencial del V Encuentro y su enfoque. En noviembre del 2016, hablando desde Roma, se dirigió a los obispos católicos de los Estados Unidos afirmando:

“Espero que la iglesia en su país, en todos sus ámbitos, acompañe este Encuentro con su propia reflexión y discernimiento pastoral. De manera particular, les pido que consideren de qué manera sus iglesias locales pueden responder mejor a la creciente presencia, a los dones y al potencial de la comunidad hispana”.

Sí, éste es un momento único para ser una iglesia en salida a la luz del espíritu del V Encuentro; un gran momento para contemplar el catolicismo estadounidense desde una “perspectiva católica hispana”.

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Ospino es profesor de teología y educación religiosa en Boston College. Es miembro del equipo de liderazgo del Quinto Encuentro Nacional de Pastoral Hispana/Latina.